Hace meses me dijeron que tenía ansiedad y depresión. Hace semanas me lo rectificaron. Recuerdo este lugar, aquí venía a quejarme de la familia, de mi lado antisocial, de mis malas decisiones y mi lado lésbico que al final parece que solo era un poco de bisexualidad escondida.
Hoy… Vengo porque ya no se con quién hablar. Terapia… Muy cara, amigos… Ya los fastidié mucho y siempre es el mismo tema, familia… Ni siquiera están considerados. Me siento sola, absolutamente sola. Ni siquiera soporto estar conmigo misma. Realmente creo que de pronto sobro más de lo que aporto, todos hablan de apoyo, fundaciones, platicas, pero estoy cansada. Han sido años de lo mismo. Años de preguntarme por qué no acabo con todo y es que ¿Saben? Soy muy cobarde, no quiero sentir pero al mismo tiempo no quiero que nadie más sienta por mi. Es incómodo.
Me siento patética. Creí que a los veintitantos se acabaría el martirio, ahora espero llegar a los treinta y que sí se acabe ahí.